Capítulo I: Las noches inquietas
Tadeo tenía ocho años y una imaginación tan grande como el cielo nocturno que miraba desde la ventana de su cuarto. Vivía con su mamá, Clara, en una casa sencilla frente a una calle angosta donde, al caer la noche, lo
niño (2)
Había una vez un niño llamado Matías que tenía un gran miedo a la oscuridad. Durante el día era valiente, corría, reía, y jugaba con sus amigos sin preocuparse por nada. Pero cuando el sol se ocultaba y las sombras comenzaban a llenar su habitación,