Las láminas del techo crujían como dientes apretados mientras el agua caía a chuzos por segundo día consecutivo. En La Paz, cuando la lluvia no cede, el desierto no absorbe; el agua busca salida y se convierte en una trampa viva.
Esa noche, la angust
miedo (3)
La tarde se deslizaba hacia la noche cuando la familia llegó al panteón. Las sombras se alargaban entre las lápidas, y un viento frío susurraba historias olvidadas. Ana, una joven curiosa, se separó del grupo, atraída por las antiguas criptas cubiert
Había una vez un niño llamado Matías que tenía un gran miedo a la oscuridad. Durante el día era valiente, corría, reía, y jugaba con sus amigos sin preocuparse por nada. Pero cuando el sol se ocultaba y las sombras comenzaban a llenar su habitación,