Nadie recordaba haber visto al Mago Lois por primera vez. Simplemente, un día ya estaba ahí.
Aparecía siempre vestido con un smoking impecable, tan negro que parecía absorber la luz. Su sombrero de copa alta jamás mostraba una arruga, y sobre sus hom
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El cantante salía casi todas las noches al escenario. No importaba el país ni el idioma: los conciertos siempre se llenaban. Miles de fanáticos lo seguían por todo el mundo, gritaban su nombre, lloraban, levantaban las manos como si adoraran a un dio
En San Antonio hay una iglesia que nadie usa para bodas después de las seis de la tarde. No es una regla escrita. Es algo que todos saben.
Dicen que hace muchos años, una novia llegó vestida de blanco, con flores frescas y música de órgano. El novio
La tienda ocupaba toda una manzana. Desde fuera parecía un centro comercial común, pero por dentro era un laberinto interminable de estéticas, peluquerías para mujeres y pasillos repletos de productos de belleza: perfumes dulces, cremas milagrosas, t
Clara compró la casa porque era barata. Demasiado barata para ser una vivienda colonial en el centro de la ciudad de La Paz BCS, con jardines amplios y techos altos. El agente inmobiliario mencionó algo de "problemas previos con inquilinos", pero ell
En el corazón de Cabo San Lucas, a unas calles de la marina donde el mar golpea con suavemente los muelles, existe un restaurante antiguo de esos que dicen since y que antes era una casa de huéspedes. Los lugareños lo conocen, pero nadie habla de lo
Entre los cerros polvorientos que separan a San Evaristo del olvido, se levanta una casa vieja, de madera reseca y ventanas sin vidrio. Los pescadores y rancheros del rumbo la conocen bien: el Rancho El Mal de Orín. Nadie se atreve a pasar por ahí cu
En los alrededores de San Dionisio, un rancho perdido entre cerros y mezquites, los viejos cuentan que hay un lugar donde el aire nunca está quieto, aunque no sople el viento. Un arroyo seco, donde las piedras parecen susurrar y los coyotes evitan pa
Era una noche de lluvia espesa, de esas en las que el agua golpea las ventanas como si quisiera entrar. En el pequeño pueblo de San Domingo, todos dormían… excepto Lucía, una joven que acababa de mudarse a una vieja casa heredada de su abuela.
La cas
Capítulo 1. Dos pasiones
En la colonia todos conocían a Jorgito. No había día que no se le viera corriendo detrás de un balón, con las rodillas raspadas y la camiseta empapada de sudor.
—¡Pásala, Jorgito! —gritaban sus amigos en la cancha de tierra.
Capítulo I: Las noches inquietas
Tadeo tenía ocho años y una imaginación tan grande como el cielo nocturno que miraba desde la ventana de su cuarto. Vivía con su mamá, Clara, en una casa sencilla frente a una calle angosta donde, al caer la noche, lo
Basado en un recuerdo de Leticia, de San Juan Huetamo, Michoacán.
Allá en mi pueblo, cuando yo tenía entre cinco años, vivíamos tranquilos. Éramos muchos hermanos jugando en la tierra, corriendo entre las casas, trepándonos a los árboles de guayaba y
Había una vez un niño llamado Matías que tenía un gran miedo a la oscuridad. Durante el día era valiente, corría, reía, y jugaba con sus amigos sin preocuparse por nada. Pero cuando el sol se ocultaba y las sombras comenzaban a llenar su habitación,